Un clásico con sabor especial. Así se vivió el partido ante River. ¿El motivo? La necesidad de ganar para poder afirmarse entre los cuatro primeros de la zona y estar más cerca a la clasificación a los cuartos de final.
El primer golpe lo dio el Ciclón de la mano de Román Baigorria, que fue de los más determinantes en la primera parte del encuentro. Pese al buen trabajo del equipo con y sin pelota, el Millonario logró el empate.
En el segundo tiempo ambos equipos pudieron estirar la ventaja pero por falta de puntería o buenas apariciones de los arqueros, el resultado no se modificó y fue igualdad 1-1.