Había que reponerse. Dejar atrás la caída en casa ante Talleres. El rival de turno era Barracas, en condición de visitante. Un conjunto que había vencido en su casa a River. Por eso, era importante pisar fuerte e imponer condiciones.
El primer tiempo fue más disputado que jugado. Quizás algo de lo que buscaba el cuadro local. Lo negativo de los primeros 45 minutos fueron la salida de Agustín Alvez por un golpe en el rostro y la lesión de Demián Talavera.
En la segunda parte, se vio la mejor versión del CASLA. Con el golazo de Nicolás Blanco y el segundo grito de Alan Salas, el Ciclón volvió a ganar y se acomodó entre los primeros lugares de la tabla. ¡Vamos por más!